Throttling térmico
Reducción automática de la frecuencia cuando una CPU o GPU alcanza su límite térmico. Protege el silicio de daños pero recorta el rendimiento, a menudo la mayor diferencia entre la ficha técnica y los resultados reales.
Cuando una CPU o GPU alcanza su límite de temperatura de unión (típicamente 95–110 °C), el firmware baja la frecuencia para reducir la temperatura. El throttling térmico repetido aparece como una caída de la tasa de fotogramas en sesiones de juego largas o ejecuciones prolongadas de Cinebench.
Causas comunes
- Disipador infradimensionado para el TDP.
- Pasta térmica seca (portátil de 3+ años).
- Entrada de aire obstruida por polvo.
- Temperatura ambiente muy por encima de la oficina típica (jugar en una habitación calurosa).
Cómo detectarlo en los análisis
Compara las puntuaciones del primer minuto y del décimo minuto de un chip en una carga sostenida. Una caída del 20%+ señala throttling térmico. Los ultrabooks de gama alta con chasis fino a menudo hacen throttling con fuerza; los portátiles para juegos con cámaras de vapor mantienen su boost mucho más.
En las comparativas
Dos portátiles con el mismo chip pueden diferir en un 30%+ en cargas sostenidas puramente por el diseño de refrigeración. La ficha técnica no lo revela: solo lo harán los benchmarks de análisis.